ROMA IMPERIAL -LOS CONSTANTINIANOS – SIGLO IV

Oratoria: El arte de hablar con eficacia y elocuencia.
Emperador de Roma Flavio Claudio Juliano (331-363 vivió 32 años) Sobrino de Constantino “El Grande” era nieto del Emperador Constancio Cloro ( 293-306) e hijo de Julio Constancio y uno de los supervivientes de la matanza familiar organizada por Constancio cuando accedió al poder, en 337, donde hasta murió su padre asesinado. En Nicodemia frecuentaba la Escuela de Libanio donde se interesaba por el neoplatonismo, filosofía clásica, retorica y leyes. Constancio nombró Cesar a Juliano en el año 355. En el año 360 Juliano es aclamado por las tropas como Augusto en París. Constancio no lo reconoció y Juliano se dirigió a su encuentro pero la muerte de Constancio antes de la batalla motivó que Juliano fuera reconocido Augusto de todo el Imperio. Sus primeras medidas fueron luchar contra el cristianismo católico por el que Juliano recibió el nombre de “El Apostata” . En relación al cristianismo, ordenó que no se concediera cargos a cristianos en la administración a menos que estos apostataran, expulso del ejército a los soldados cristianos y promulgó una ley que prohibía contratar a maestros cristianos en las escuelas públicas. Además, anuló los privilegios de la Iglesia cristiana y de sus clérigos, y dejó de suministrales cereales y dinero para sus obras de caridad.
Con respecto al paganismo, ordenó el regreso de los paganos exiliados, reabrió los templos paganos y devolvió las propiedades confiscadas. Incluso obligó a los obispos que habían destruidos algún templo en los reinados anteriores a que lo reconstruyeran a sus propias expensas. Todo ello fue completado con una reestructuración del culto pagano muy inspirada en la organización de la Iglesia cristiana, pues el monarca creó provincias religiosas y nombró un gran sacerdote para cada una de ellas, a modo de metropolitano. Además, Juliano consideró que algunas de las actitudes del cristianismo podían resultar muy útiles al paganismo, por lo que ordenó a los sacerdotes paganos que asumieran actividades asistenciales y mantuvieron instituciones de caridad, tales como asilos para vírgenes y ancianos, hostales para viajeros u hospitales para enfermos y pobres. Juliano también llevó acabo una reforma en el erario público al reducir los gastos cortesanos y los impuestos. Con su autoridad de monarca, nombró a Libanio como su asesor jurídico y confidente (Quien era experto en oratoria jurídica, en litigación oral en el derecho procesal romano), y además le ofreció la dignidad de prefecto de pretorio, pero este no quiso aceptarla, contestándose con el empleo de cuestor. ( Magistrado, ejercían la justicia, intervenía en la administración financiera del Estado). Juliano fue a visitar a Libanio muchas veces a Antioquia tratándole siempre con la mayor familiaridad y sin ninguna etiqueta. Este retorico tuvo mucha participación en los libros que el Emperador Juliano compuso contra la religión cristiana. En el año 363 continuó la guerra contra los persas primero con éxito hasta que las tropas romanas fueron derrotadas en la batalla de Ctesifonte, siendo el propio Juliano herido de muerte. Joviano será elegido sucesor por el ejército. En cuanto a Libanio sobrevino a la muerte de su amigo y protector el Emperador Juliano, en cuyo intervalo tuvo que sufrir grandes persecuciones de parte de los sofistas rivales suyos y de la envidia de sus compatriotas. Falleció hacia el año 390 a los 76 años de edad. La retorica jurídica, defiende la justicia y se pone a disposición del más débil brindándole así amparo frente a la brutalidad del más fuerte y es el origen de todas las leyes. Y si esto es cierto, si la retorica jurídica es la causa de la justicia y de la ley, que permite el beneficio de la convivencia humana.

